GUÍA DE LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN

Las superficies de cobre antimicrobiano son un complemento, y no un sustituto, de las prácticas habituales de control de infecciones y los usuarios deben seguir todas las pautas vigentes de control de infecciones, incluidas aquellas relacionadas con la limpieza y desinfección de las superficies de contacto. El cobre y las aleaciones de cobre son superficies activas y desarrollarán una capa de óxido llamada pátina en el transcurso de 2-4 semanas si se lavan y se limpian utilizando los agentes y los protocolos existentes. Una vez que aparece, la pátina es estable y protege el componente de oxidación adicional a menos que entre en contacto con reactivos fuertes. La pátina desarrollada no reduce la eficacia de acuerdo con los resultados de pruebas de laboratorio y ensayos clínicos.

Los productos desinfectantes que contienen quelantes de iones metálicos, tales como EDTA, se deben evitar, ya que estos inhiben parcial y temporalmente la eficacia del cobre.

1) Detergentes hospitalarios – éstos limpian la grasa y cualquier otra suciedad de las superficies y siempre deben ser utilizados antes de la desinfección.  La mayoría de los productos de limpieza son de marcas registradas y tendrán instrucciones de uso – consulte siempre las instrucciones del fabricante.  Los artículos deben ser limpiados, secados (desinfectados según sea necesario) e inspeccionados antes de su uso.  Si se aplica desinfectante después de la limpieza normal, se suele lavar con agua limpia y secar las superficies entre estos dos pasos para asegurar una eficacia óptima del desinfectante.  Las toallitas de limpieza son productos de un solo uso y deben ser desechadas después de su uso.  Algunos productos pueden tener incorporados el detergentes y el desinfectante y permitir su uso en un solo paso.

2) Desinfectantes hospitalarios – éstos desinfectan la superficie de cobre y generalmente contienen: Alcoholes – no son corrosivos para las aleaciones de cobre, pero no son activos contra todos los microbios.  Lejías – contienen cloro o hipoclorito de sodio como ingrediente activo; la solución no es corrosiva para las aleaciones de cobre cuando se usa correctamente.  Amonio cuaternario – estos compuestos no dañan las aleaciones de cobre.  Cloruro de amonio – es de poco efecto sobre el cobre cuando se utiliza en formulaciones diluidas normales.  Fenol y amoníaco – rara vez se utilizan productos químicos orgánicos y no son perjudiciales para el cobre. Otras técnicas de desinfección: El peróxido de hidrógeno (solución o vapor – HPV) no tiene ningún efecto a largo plazo sobre las aleaciones de cobre.  El vapor puede ser utilizado para la limpieza o desinfección y no dañará las aleaciones de cobre.  El formaldehído se utiliza a veces para la fumigación y la desinfección de laboratorios, y no es perjudicial para el cobre o las aleaciones de cobre.

3) Abrillantadores y limpiadores de metal – éstos darán brillo a las superficies de cobre o aleaciones de cobre.  Son preferibles los limpiadores a base de ácido cítrico, ya que desinfectan y dan lustre sin dejar residuos.  Abrillantadores de marcas comerciales como Brasso, limpiarán el cobre pero no se recomiendan, ya que pueden dejar una película residual que inhibe el efecto antimicrobiano del cobre durante un período de tiempo. La eliminación de este residuo puede ser difícil, pero puede lograrse con toallitas con alcohol.

Fuente: www.antimicrobialcopper.org

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