EL COBRE

El cobre es un metal noble, no se oxida, no se degrada, no contamina y es reciclable indefinidamente. Este metal recibe las siguientes denominaciones, según el idioma que lo describa: cuprum (latín); bakar (croata); cuivre (francés); rama (italiano); kobber (noruego); kupfer (alemán); cupru (rumano); kupari (finlandés); copper (inglés) y cobre (español y portugués). Entre las principales propiedades del cobre se pueden destacar las siguientes: alta conductividad eléctrica, alto grado de conductividad térmica, excelente metal para procesos de maquinado (fácil de moldear y cortar), gran resistencia a la corrosión, alta capacidad de aleación metálica, muy buena capacidad de deformación en caliente y en frío, mantiene sus propiedades indefinidamente en el reciclaje y tiene propiedades bactericidas.

El comercio formal de este metal se hace por intermedio de la Bolsa de Metales de Londres en dólares y en lotes de 25 toneladas; el COMEX (Divisions New York Commodities Exchange) de la Bolsa Mercantil de Nueva York cuyos negocios se hacen sobre la base de lotes de 25.000 libras cotizados en centavos de dólar y la Bolsa de Metales de Shanghai donde se comercia en lotes de cinco toneladas cotizados en renminbi.

El cobre es denominado comúnmente “metal rojo” por su color rojo intenso y atractivo y su utilización puede ser de forma pura o en aleación con otros metales. En forma pura sirve para fabricar una amplia gama de productos como cables y tuberías, en forma de aleación el cobre es empleado en diversos usos industriales combinado con otros metales (las propiedades del cobre son transmitidas a las aleaciones que lo utilizan), como zinc, estaño, plata, plomo, sílice, berilio, hierro, aluminio, entre otros metales. Las dos aleaciones más importantes conocidas desde la antigüedad son el bronce (combinación cobre-estaño) y el latón (combinación cobre-zinc).

El cobre, tal como se indicó anteriormente, presenta propiedades que lo hacen muy utilizable en varias industrias, pero en especial en industrias emergentes y de alto impacto (por ejemplo, atendiendo a su alta conductividad térmica y eléctrica y su nulo magnetismo, el cobre es ideal para la transmisión de datos, sonidos e imágenes en el área de las telecomunicaciones).

La producción del cobre deja algunos subproductos que pueden ser comercializados en forma separada. En el caso de Chile, el principal subproducto que se obtiene de la producción del cobre es el molibdeno, este ha venido teniendo gran importancia comercial en los últimos años por cuanto es un elemento metálico utilizado como materia prima para aceros especiales y algunas otras aleaciones a las cuales aporta resistencia a la temperatura y a la corrosión, durabilidad y fortaleza.

Fuente: extracto: www.scielo.cl  Manuel J. Donoso Muñoz

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