ACTIVIDAD ANTIMICROBIANA DEL COBRE

El cobre es un metal que se encuentra ampliamente distribuido en la naturaleza, cuyo descubrimiento data de alrededor de 5.000 años AC y que ha sido utilizado en diferentes funciones que incluye desde la construcción de utensilios de uso doméstico hasta su uso como conductor eléctrico. Sin embargo, son muchos más los roles que cumple este metal en la vida todos los seres vivos, entre los cuales destaca su función como un microelemento o nutriente esencial para realizar funciones básicas de su metabolismo celular.

 

En el caso de los humanos se puede precisar que el cobre es un elemento requerido en bajas concentraciones que forma parte de varios sistemas enzimáticos, que intervienen en el desarrollo fetal, en el tejido cardíaco, el proceso de osificación del esqueleto, la maduración del sistema nervioso y también en el sistema inmune de todos los seres superiores. Además, es un componente clave en las proteínas que participan en los procesos de respiración celular y rol antioxidante esencial ayudando a neutralizar los radicales libres que producen daños celulares graves (posee un gran potencial para oxidar algunos grupos químicos de proteínas y/o lípidos celulares).

 

Normalmente los seres humanos y animales obtienen el cobre que requiere su organismo desde el medio ambiente y de la dieta. El acceso al cobre ambiental es muy limitado por lo que la dieta y el agua son factores fundamentales para cubrir las necesidades mínimas del ser humano. Se estima que diariamente el hombre necesita ingerir no menos de 0.9 miligramos de cobre para cubrir sus requerimientos. La ingesta habitual logra cubrir tales requerimientos gracias a que hay varios alimentos que tienen alta disponibilidad de este microelemento. Entre ellos se encuentran los mariscos, el pan de grano entero, las pasas, las nueces, el chocolate y varios tipos de carnes. Lo anterior permite concluir que en condiciones fisiológicas y genéticas normales la ingestión de una dieta variada es suficiente para cubrir las necesidades metabólicas del humano sano. El riesgo de toxicidad por niveles elevados de cobre es bajo ya que el organismo dispone de un eficiente sistema de control de la absorción y excreción de cobre por lo que en condiciones normales no se producen riesgos cuando la ingesta es mayor a los requerimientos. A la inversa existen evidencias que determinadas poblaciones tienen niveles bajos de cobre y por ende requieren suplementación especial.

Por sus múltiples propiedades, tales como conductividad, conductividad térmica, resistencia a la tracción y fatiga, resistencia a la corrosión, fácil moldeo, belleza, los usos del cobre son diversos, pero sin duda el transporte del agua potable y de la electricidad son las que revisten mayor relevancia ya que ambas acciones están íntimamente ligadas al desarrollo de la sociedad moderna.

 

La industrialización y el avance de la tecnología incorporó al cobre en múltiples equipos y utensilios, con lo cual su valor fue apreciado por la mayor parte de la sociedad y la aparición de nuevas aleaciones hicieron que su uso se ampliara y se hiciera más multifacético.

Fuente: extracto, www.copper.org

About the Author: