RESISTENTE A LA CORROSIÓN

El cobre no se ve alterado por la corrosión ya que los distintos medios que lo rodean no deterioran sus propiedades físicas ni químicas. El cobre y sus aleaciones pertenecen al grupo de metales que son más resistentes que otros a la corrosión gracias a una película protectora que crece naturalmente en ciertos medio ambientes.

Por esta razón los productos fabricados en base a cobre tienen una vida útil muy larga, ya que conservan sus características originales con el paso del tiempo.

El cobre es de los metales más usados en la fabricación de tuberías, ya que tiene la menor tendencia a la corrosión y permanece inalterado frente a condiciones que hacen que otros metales se corroan.

Esta propiedad del cobre le ha permitido ser considerado apto para la construcción. Además, su ductilidad y maleabilidad le otorgan una gran resistencia mecánica, que le permite soportar los esfuerzos del proceso de doblado y la manipulación de los obreros.

La resistencia del cobre es legendaria. Existen referencias que señalan que el cobre como material de construcción se ha mantenido en buen estado durante muchos años, siendo los soportes –y no el cobre- los que fallan en la mayoría de los casos. Por esta razón, construcciones realizadas con cobre pueden ser habitables por décadas aun en los ambientes más hostiles. Por su alta resistencia a las inclemencias del tiempo, el cobre ha demostrado una durabilidad que supera los 100 años aun en ambientes marinos o corrosivos.

Está comprobado que en el campo de la edificación industrial, en espacios de atmósferas agresivas y contaminadas, el cobre junto con el acero inoxidable son los materiales más resistentes a la acción de ácidos y detergentes fuertes.

A lo anterior se suma su alta temperatura de fusión (1083°C), lo que lo hace muy resistente al fuego, siendo capaz de retardar el avance de un incendio.

Fuente: www.codelcoeduca.cl


PROPIEDAD ANTIMICROBIANA…….en el antiguo Imperio Romano se usaba cobre para mejorar la higiene pública?

Antes de que se conociera que los microorganismos existían, los ciudadanos del antiguo Imperio Romano usaban el cobre para mejorar la higiene pública. Se dieron cuenta que el agua transportada a través de este material era segura de beber y que los utensilios de cobre para cocinar ayudaban a prevenir enfermedades.

Mucho después, cuando fueron descubiertos los microbios y se relacionaron gérmenes, bacterias y otros microorganismos con infecciones y enfermedades, los científicos comenzaron a entender cómo la propiedad antimicrobiana del cobre podía ser utilizada para proveer beneficios adicionales.

El cobre evita la proliferación de ciertas bacterias, limitando su crecimiento o inactivándolo. Tiene una acción bactericida contra ciertos agentes infecciosos como la Escherischa colli (bacteria causante de diarreas) y el vibrión del cólera, cualidad que no tienen otros materiales como el PVC (plástico) o el aluminio. Muchas especies de bacterias dañinas, moho, algas y hongos son inactivados, y otros tienen una tasa de 0% de supervivencia.

El contacto permanente de nuestras manos con accesorios de cobre o sus aleaciones (pasamanos, barras, muros, griferías, manillas), nos protege en forma natural de microorganismos que no podemos ver a simple vista. Por eso, el cobre ha jugado un rol significativo y a veces sorprendente en mejorar la salud pública. Sus propiedades antimicrobianas ayudan a proteger contra infecciones en hogares, en el trabajo, en hospitales y contra enfermedades importantes para varios cultivos agrícolas.

En febrero de 2008, la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos, EPA, aprobó el registro de 270 aleaciones de cobre, reconociendo su propiedad bactericida en superficies de contacto, con aplicaciones en salud. El cobre es el metal más eficiente en el mundo para eliminar bacterias, virus y hongos en esos usos.

 

Por sus propiedades bactericidas, el cobre se usa en:

Aire acondicionado
Herraduras de los caballos
Dispositivos antisísmicos
Melaminas
Superficies y pinturas
Cañerías y griferías
Pasamanos (como por ejemplo, en el metro de Santiago)
Barandas en camillas de hospitales
Sabanas y toallas en hospitales
Superficies de zonas críticas de hospitales
Textil: toallas, calcetines, ropa interior, plantillas
Jaulas en acuiicultura
Aplicaciones marinas como mallas, cascos de barcos, ya que evita el efecto de fijación de algas y organismos marinos.

Fuente: www.codelcoeduca.cl


GUÍA DE LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN

Las superficies de cobre antimicrobiano son un complemento, y no un sustituto, de las prácticas habituales de control de infecciones y los usuarios deben seguir todas las pautas vigentes de control de infecciones, incluidas aquellas relacionadas con la limpieza y desinfección de las superficies de contacto. El cobre y las aleaciones de cobre son superficies activas y desarrollarán una capa de óxido llamada pátina en el transcurso de 2-4 semanas si se lavan y se limpian utilizando los agentes y los protocolos existentes. Una vez que aparece, la pátina es estable y protege el componente de oxidación adicional a menos que entre en contacto con reactivos fuertes. La pátina desarrollada no reduce la eficacia de acuerdo con los resultados de pruebas de laboratorio y ensayos clínicos.

Los productos desinfectantes que contienen quelantes de iones metálicos, tales como EDTA, se deben evitar, ya que estos inhiben parcial y temporalmente la eficacia del cobre.

1) Detergentes hospitalarios – éstos limpian la grasa y cualquier otra suciedad de las superficies y siempre deben ser utilizados antes de la desinfección.  La mayoría de los productos de limpieza son de marcas registradas y tendrán instrucciones de uso – consulte siempre las instrucciones del fabricante.  Los artículos deben ser limpiados, secados (desinfectados según sea necesario) e inspeccionados antes de su uso.  Si se aplica desinfectante después de la limpieza normal, se suele lavar con agua limpia y secar las superficies entre estos dos pasos para asegurar una eficacia óptima del desinfectante.  Las toallitas de limpieza son productos de un solo uso y deben ser desechadas después de su uso.  Algunos productos pueden tener incorporados el detergentes y el desinfectante y permitir su uso en un solo paso.

2) Desinfectantes hospitalarios – éstos desinfectan la superficie de cobre y generalmente contienen: Alcoholes – no son corrosivos para las aleaciones de cobre, pero no son activos contra todos los microbios.  Lejías – contienen cloro o hipoclorito de sodio como ingrediente activo; la solución no es corrosiva para las aleaciones de cobre cuando se usa correctamente.  Amonio cuaternario – estos compuestos no dañan las aleaciones de cobre.  Cloruro de amonio – es de poco efecto sobre el cobre cuando se utiliza en formulaciones diluidas normales.  Fenol y amoníaco – rara vez se utilizan productos químicos orgánicos y no son perjudiciales para el cobre. Otras técnicas de desinfección: El peróxido de hidrógeno (solución o vapor – HPV) no tiene ningún efecto a largo plazo sobre las aleaciones de cobre.  El vapor puede ser utilizado para la limpieza o desinfección y no dañará las aleaciones de cobre.  El formaldehído se utiliza a veces para la fumigación y la desinfección de laboratorios, y no es perjudicial para el cobre o las aleaciones de cobre.

3) Abrillantadores y limpiadores de metal – éstos darán brillo a las superficies de cobre o aleaciones de cobre.  Son preferibles los limpiadores a base de ácido cítrico, ya que desinfectan y dan lustre sin dejar residuos.  Abrillantadores de marcas comerciales como Brasso, limpiarán el cobre pero no se recomiendan, ya que pueden dejar una película residual que inhibe el efecto antimicrobiano del cobre durante un período de tiempo. La eliminación de este residuo puede ser difícil, pero puede lograrse con toallitas con alcohol.

Fuente: www.antimicrobialcopper.org


FAJAS CUERPO & PIEL COPPERME LO NUEVO CON TECNOLOGÍA COPPER ANDINO

El mercado de prendas de control y modeladoras crece incesantemente en el mundo; y Chile no es la excepción. Sin embargo, la empresa chilena CopperMe ha ha llegado más lejos que simplemente crear una nueva fajas. Ha desarrollado una línea completa de prendas de compresión femeninas, utilizando la tecnología de hilado de cobre desarrollado por Copper Andino en conjunto con Codelco.

Los beneficios del cobre sobre la piel, van mucho más allá de sus propiedades anti bacteriales. Los iones de cobre y zinc que el hilado libera, con la humedad y temperatura naturales del cuerpo, ayudan a reparar las fibras de colágeno, mejorar la tonicidad de los tejidos y prevenir afecciones propias de la piel como las estrías, celulitis y foliculitis; entre otras. Por lo tanto, nos encontramos con una prenda que cumple con dos importantes funciones, como son modelar y recuperar la silueta; así como lucir una piel mas bella y saludable.

Esta innovación que ya se comercializa en 5 países, no podría ser posible, sin el desarrollo tecnológico de la empresa Copper Andino, quienes apoyados por Codelco a través de su filial CodelcoLab, año a año identifican nuevos usos para el cobre.

De este modo, CopperMe, una empresa chilena especializada en productos de hilado con cobre, nos sorprende con estas revolucionarias fajas, que dentro de su nueva línea incluyen Fajas Modeladoras, de Recuperación Post Maternal, Cinturillas Reductoras, Bodys y Pantaletas.

Fuente: CopperMe: contact@copperme.com